La frecuencia sexual es una preocupación entre las parejas cuando se
dan cuenta que, después de un período de relación, la cantidad de sexo
que mantienen ya no es igual que antes.
No existe una cantidad específica de relaciones sexuales a sostenerse
en determinado momento para que la pareja funcione adecuadamente. La
frecuencia sexual no debe ajustarse a las estadísticas sino a las
necesidades de la pareja. Algunas sostienen relaciones sexuales con
mucha regularidad y llevan una vida matrimonial atroz; otras son felices
en sus matrimonios y sostienen relaciones una vez al mes. Ambos se
sienten cómodos con la frecuencia sexual en la pareja.
Lo “normal” con respecto a la frecuencia de los encuentros sexuales
no existe; cada pareja establece sus propios patrones con respecto a la
frecuencia de sus encuentros sexuales, y mientras ello no genere
conflictos íntimos entre sus miembros, no hay por qué preocuparse.
Cuando surgen conflictos de frecuencia (una de las dos personas desea
tener relaciones más o menos frecuentemente que la otra), la relación
de pareja sí puede verse adversamente afectada. En estos casos es muy
importante trabajar la comunicación sexual abierta y honesta, evaluando
los motivos por los cuales el deseo cambió, las alternativas de
satisfacción que uno y otro tienen y fomentar la intimidad emocional de
la pareja, independientemente del aspecto sexual.
En lugar de quejarse por la poca frecuencia, podemos hacer cosas para
que las ganas y el deseo resurjan. Acá mencionamos algunas sugerencias:
-Vístete de forma atractiva con colores y estilos que te sienten bien
y te hagan sentir deseable. La forma de vestir dice mucho de nosotros.
-Manténte en forma. Puedes practicar alguna actividad física con tu pareja o con un amigo o amiga.
-Escribe e-mails, cartas o mensajitos sexuales, expresando tus deseos
y fantasías sexuales. Esto suele resultar tan excitante para el que las
lee como para el que las escribe. Si te resulta difícil utiliza novelas
y poemas eróticos para inspirarte.
-Piensa en sexo. Ve películas eróticas. Lee novelas eróticas. Haz una
lista de las cosas que te excitan. La imaginación es el más potente de
los afrodisíacos sexuales.
-Cultiva los rituales románticos enviando flores o algún regalito,
siendo afectuoso tanto física como verbalmente. Los rituales románticos
son formas simples pero poderosas de volver a conectarse con
sentimientos como la atracción y la pasión.
Si la dificultad persiste, lo recomendable es buscar una terapia
sexual, ya que si la situación se cronifica es más difícil encontrar la
solución.
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